La organización denuncia un aumento de conflictos, autoritarismo y ataques al orden internacional en su informe anual
Amnistía Internacional ha advertido de un deterioro generalizado de los derechos humanos en todo el mundo, marcado por el avance de prácticas autoritarias, conflictos armados y el debilitamiento del sistema internacional basado en normas. Así lo recoge su último informe global, que analiza la situación en más de 140 países durante 2025.
El documento señala que gobiernos y actores no estatales han cometido violaciones generalizadas del derecho internacional, en un contexto de creciente impunidad y falta de rendición de cuentas. Entre los casos más graves, la organización destaca crímenes de derecho internacional en conflictos como Gaza, Ucrania, Myanmar o Sudán.
Amnistía denuncia además que el orden internacional atraviesa una fase de “ataque sostenido”, impulsado por potencias estatales y movimientos contrarios a los derechos humanos, lo que compromete la capacidad de respuesta ante crisis globales.
Auge del autoritarismo y represión de la disidencia
El informe subraya un incremento de las políticas represivas contra la libertad de expresión, la protesta y la sociedad civil. Según la organización, en numerosos países se han intensificado las restricciones a activistas, periodistas y organizaciones sociales, consolidando un patrón de regresión democrática.
Asimismo, se detecta un aumento del discurso discriminatorio y de políticas excluyentes dirigidas contra colectivos vulnerables, en un contexto de expansión de narrativas “anti-derechos” a escala global.
Crisis humanitaria, desigualdad y emergencia climática
Amnistía también pone el foco en el impacto de la desigualdad económica, la crisis climática y la reducción de la ayuda humanitaria, factores que agravan la vulnerabilidad de millones de personas. El informe advierte de recortes en financiación internacional y del uso irresponsable de transferencias de armas que alimentan conflictos y violaciones de derechos.
Llamamiento a la comunidad internacional
La organización concluye que el mundo se encuentra en un momento “crítico” y llama a los Estados a rechazar lo que define como un nuevo orden global “depredador”, basado en la impunidad, el debilitamiento del multilateralismo y la erosión de derechos fundamentales.
En este contexto, Amnistía insta a reforzar la cooperación internacional, garantizar la rendición de cuentas y proteger los mecanismos de defensa de los derechos humanos, advirtiendo de que la inacción podría consolidar una tendencia de deterioro estructural en los próximos años.






