El Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Málaga ha acusado al equipo de gobierno del Partido Popular de “poner en riesgo la seguridad de la ciudadanía y de los trabajadores municipales” por la falta de control, mantenimiento y previsión en edificios municipales clave como el Ayuntamiento y la Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU).
Así lo han denunciado la viceportavoz socialista, Begoña Medina, y el concejal responsable de Seguridad, Salvador Trujillo, tras el debate de varias mociones en comisión que, según el PSOE, evidencian “la incapacidad del equipo de gobierno para garantizar la seguridad y el correcto funcionamiento de los inmuebles municipales”.
El Ayuntamiento, sin Inspección Técnica desde 2008
Begoña Medina ha lamentado que el PP haya votado en contra de una moción socialista para revisar de manera integral el mantenimiento de los edificios municipales a través del área de Servicios Operativos, especialmente tras el desprendimiento de un falso techo en el edificio del Ayuntamiento el pasado 5 de enero.
El incidente tuvo lugar en una dependencia destinada a los grupos sindicales, donde una trabajadora abandonó su despacho pocas horas antes de que el techo se desplomara sobre su mesa. “La Casona del Parque presenta humedades, presencia de roedores y zonas inseguras, pero el PP prefiere mirar para otro lado”, ha reprochado Medina a la presidenta de la comisión de Servicios Operativos, Teresa Porras.
La viceportavoz socialista ha calificado de “irresponsable” que el equipo de gobierno se niegue a aprobar un plan de choque para la conservación de los inmuebles públicos, recordando que el edificio del Ayuntamiento, “donde trabajan cientos de empleados públicos”, no ha pasado la Inspección Técnica desde 2008.
Según Medina, la situación es consecuencia directa de la falta de planificación y recursos en el área de Servicios Operativos. “No existe un plan preventivo de mantenimiento y el Ayuntamiento carece de personal suficiente, lo que obliga a realizar reparaciones de urgencia mucho más costosas”, ha señalado. En este sentido, ha detallado que actualmente solo hay 19 operarios de carpintería y mantenimiento para los once distritos, al tiempo que se avanza en la privatización de este servicio.
Urbanismo, sin vigilantes y con policías haciendo labores de seguridad
Por su parte, Salvador Trujillo ha denunciado la “chapuza de gestión” del contrato de vigilancia de la Gerencia Municipal de Urbanismo, cuyo incumplimiento por parte de la empresa concesionaria Davos ha provocado que agentes de la Policía Local de los distritos Centro, Carretera de Cádiz y Cruz de Humilladero estén destinados a la vigilancia del edificio.
“Se está utilizando a la Policía Local como porteros, previsiblemente hasta el próximo mes de marzo, dejando a estos distritos con menos efectivos y poniendo en peligro la seguridad ciudadana”, ha advertido Trujillo, quien ha criticado que el Ayuntamiento no haya rescindido de forma inmediata el contrato ni sacado un nuevo pliego.
El concejal socialista ha subrayado que “es inadmisible que un edificio tan sensible como Urbanismo se quede con un solo vigilante o directamente sin nadie”, obligando a patrullas policiales a abandonar sus funciones habituales en los barrios para cubrir accesos al edificio municipal.
La plantilla de vigilancia denuncia una “situación límite”
Antes del debate de la moción sobre la GMU, intervino Rafael Toro, portavoz de los vigilantes de la empresa Davos, quien alertó de la “situación límite” que atraviesa la plantilla. “Llevamos meses sufriendo retrasos e impagos en las nóminas que están ahogando a nuestras familias”, denunció.
Toro explicó que la falta de personal está generando cuadros de ansiedad entre los trabajadores, obligados en ocasiones a cubrir en solitario un edificio de grandes dimensiones. “Pedimos al Ayuntamiento que intervenga, rescinda el contrato, se subrogue a la plantilla y garantice nuestros salarios. No somos culpables de su mala gestión”, reclamó.
Finalmente, la moción para rescindir el contrato de vigilancia de la GMU salió adelante por unanimidad tras aceptar una enmienda del PP, aunque desde el PSOE insisten en que la situación vivida en Urbanismo y en el propio Ayuntamiento “es un ejemplo más de la falta de control del gobierno municipal y de un modelo de externalización que pone en riesgo a trabajadores y ciudadanía”.







