El Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Málaga ha criticado la actitud del equipo de gobierno del PP tras el debate de dos mociones en la comisión de Sostenibilidad Medioambiental, en las que, según denuncian, se han rechazado las medidas más importantes para garantizar el descanso de los vecinos en zonas con altos niveles de ruido y para depurar responsabilidades por problemas de drenaje en carriles bici de la ciudad.
La viceportavoz socialista, Begoña Medina, ha lamentado el “desprecio” del equipo de gobierno hacia los vecinos de Zonas Acústicamente Saturadas (ZAS) como Huelin, Teatinos y el centro histórico, tras la decisión municipal de ampliar en 20 días el horario de terrazas durante este año.
Durante la comisión, Medina defendió una moción para garantizar el descanso en estas zonas. Aunque algunos puntos salieron adelante por unanimidad —como intensificar las inspecciones de la Policía Local para controlar el incumplimiento de horarios y evitar futuras ampliaciones sin consultar a las Mesas ZAS—, el PP y Vox rechazaron otras propuestas clave.
Entre ellas, la convocatoria en un plazo máximo de diez días de las Mesas de Participación de las Zonas Acústicamente Saturadas o la elaboración de un Plan Estratégico de Reubicación del Ocio Nocturno del Centro Antiguo hacia zonas no residenciales.
Según la edil socialista, estas mesas son los espacios de diálogo con los vecinos que sufren directamente los efectos del ruido. “La hostelería no es el problema, porque genera empleo y riqueza. El problema es este equipo de gobierno que no hace cumplir las normas”, afirmó Medina, quien alertó de que la falta de descanso puede provocar problemas de salud entre los residentes.
Testimonios de vecinos afectados
El debate contó con la intervención de vecinos de las zonas afectadas. Gloria Rodríguez, representante vecinal de Huelin, calificó de “sinsentido” la ampliación del horario de terrazas y pidió que la calle Río Rocío se incluya dentro del perímetro de protección acústica.
Rodríguez denunció además que las mediciones de ruido se realizaron con equipos situados lejos de las fachadas y criticó la permisividad ante el ruido generado por pequeños formatos musicales y televisiones en zonas como Tomás de Echeverría, donde cada fin de semana se concentran centenares de personas.
Por su parte, Mónica Reino, portavoz de la Asociación de Vecinos del Centro Antiguo, responsabilizó al área municipal de Sostenibilidad de la situación. “Si hay ruido en el centro no es por casualidad, es porque así lo quiere la concejala Penélope Gómez”, afirmó, cuestionando además la eficacia de los limitadores de sonido y la realización de mediciones los lunes, el día menos ruidoso de la semana.
Problemas de drenaje en carriles bici
En la misma comisión, Medina presentó otra moción para fiscalizar a la Empresa Municipal de Aguas de Málaga (EMASA) ante la falta de drenaje en varios carriles bici construidos recientemente.
Según explicó, tras visitar distintos puntos de la Avenida de Velázquez, los socialistas detectaron zonas que se anegan con facilidad cuando llueve, obligando a ciclistas y peatones a invadir la calzada para esquivar los charcos.
Para la viceportavoz socialista, el problema responde a una falta de control del Ayuntamiento sobre las obras realizadas por empresas externas. Además, alertó del deterioro del mantenimiento del alcantarillado, agravado por los 45 días de huelga indefinida de los trabajadores de FCC Aqualia, empresa concesionaria de EMASA, cuyos trabajadores han anunciado el inicio de una huelga de hambre.
Los socialistas también han denunciado problemas similares en los carriles bici del Paseo Marítimo Antonio Banderas y de Héroe de Sostoa, donde la falta de drenaje provoca encharcamientos frecuentes.
La comisión aprobó por unanimidad que EMASA elabore un protocolo específico de diseño de drenaje urbano adaptado a lluvias intensas y fenómenos extremos asociados al cambio climático. Sin embargo, el PP votó en contra de otros puntos que proponían elaborar informes técnicos para depurar responsabilidades por la ejecución de estas obras.
Según Medina, la respuesta municipal ha sido instalar pasarelas metálicas para que los vecinos puedan cruzar sin pisar los charcos, una medida que calificó de “solución improvisada y lamentable para una ciudad moderna”.







