El Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Málaga llevará al próximo pleno una moción para reclamar un “plan de choque inmediato” que garantice la conservación de la Alcazaba y el Castillo de Gibralfaro, ante el “gravísimo deterioro estructural” que presentan ambos monumentos, los más emblemáticos y visitados de la ciudad.
El portavoz socialista, Daniel Pérez, ha advertido de que “nuestro mayor símbolo patrimonial se cae a pedazos”, tras conocer los datos de un informe geotécnico del propio Ayuntamiento que detecta “decenas de puntos con necesidad de actuación de urgencia extrema”, con riesgo incluso de colapso en lienzos de muralla.
Según los socialistas, el conjunto monumental recibe más de un millón de visitantes al año, una cifra que contrasta, a su juicio, con la falta de inversión en su mantenimiento. “Mientras el alcalde presume de cifras récord y sube el precio de las entradas, la Alcazaba y Gibralfaro sufren un deterioro estructural gravísimo”, ha criticado Pérez, quien ha asegurado que existen al menos 27 puntos con grietas, desprendimientos y muros en riesgo.
Desde el PSOE consideran “intolerable” que estos monumentos lleven más de dos décadas sin contar con un Plan Director, lo que atribuyen a la falta de planificación del equipo de gobierno. Por ello, proponen que el plan de choque se financie con la recaudación íntegra de las entradas, destinando estos recursos directamente a la conservación del patrimonio.
En la misma línea, el concejal socialista Mariano Ruiz, encargado de defender la moción, ha incidido en la necesidad de actuar con urgencia. “Hemos conocido que estos monumentos requieren más de 25 actuaciones urgentes para garantizar su mantenimiento, mientras el Partido Popular lleva más de 20 años retrasando la aprobación del Plan Director”, ha señalado.
Ruiz también ha cuestionado que el Ayuntamiento haya solicitado al Gobierno de España una ayuda superior a 700.000 euros para acometer estas actuaciones, cuando, según ha apuntado, los ingresos generados por las entradas podrían destinarse a este fin. “Es llamativo que, con más de 1,2 millones de visitantes y tras duplicar el precio de la entrada, estos recursos no se empleen en el cuidado de nuestra seña de identidad”, ha afirmado.
Por último, los socialistas han insistido en que Málaga “no puede exprimir sus monumentos como una postal turística rentable y desentenderse de su conservación”, instando al alcalde a priorizar la protección del patrimonio histórico de la ciudad.







