El Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Málaga ha reclamado al alcalde, Francisco de la Torre, medidas urgentes para frenar la escalada del precio de la vivienda en la ciudad, que según denuncian ha alcanzado una subida acumulada del 119% en los últimos años.
El portavoz socialista, Daniel Pérez, ha calificado la situación de “insostenible”, asegurando que está provocando la expulsión de miles de familias malagueñas. Como ejemplo, ha señalado promociones de viviendas que han pasado de costar 189.000 euros a superar los 400.000 euros en pocos años.
Pérez ha respaldado sus críticas en datos del último informe de Tinsa, que refleja un incremento cercano al 15% en el último año, y ha acusado al equipo de gobierno de inacción. “De la Torre ha dejado hacer al mercado sin intervenir y hoy vemos las consecuencias”, ha afirmado.
Propuestas para frenar la subida de precios
Ante esta situación, el PSOE ha presentado una iniciativa en la comisión de economía en la que propone declarar Málaga como zona tensionada, una medida que permitiría intervenir el mercado del alquiler y limitar el incremento de precios.
Asimismo, los socialistas plantean bonificaciones fiscales para propietarios que alquilen viviendas a largo plazo, así como medidas para gravar a los grandes tenedores y a las viviendas destinadas a uso turístico.
“Son medidas urgentes y necesarias que no pueden esperar. No se puede abandonar a los malagueños a su suerte”, ha defendido Pérez.
Defensa de las políticas estatales
Por su parte, la concejala Mari Carmen Sánchez ha puesto en valor las políticas impulsadas por el Gobierno de España para abordar la crisis de vivienda, destacando el aumento de la inversión, las líneas ICO y la legislación estatal.
Sin embargo, ha criticado que estas medidas no estén siendo aplicadas ni por la Junta de Andalucía ni por el Ayuntamiento de Málaga, lo que, según ha explicado, obliga al PSOE a impulsar propuestas desde el ámbito municipal.
Control urbanístico y apoyo al comercio local
Además, los socialistas han reclamado un mayor control sobre los cambios de uso de locales comerciales a vivienda, así como la puesta en marcha de líneas de ayudas para el pequeño comercio, con el objetivo de evitar cierres y la proliferación de infraviviendas.
“Debemos proteger al pequeño comercio y garantizar barrios vivos”, ha concluido Sánchez, insistiendo en la necesidad de actuar de forma integral para frenar la crisis de vivienda en la ciudad.







