El PSOE y vecinos de Pedregalejo acusan a De la Torre y Moreno Bonilla de “cargarse el carácter marinero” del barrio

El PSOE de Málaga y colectivos vecinales de Pedregalejo han mostrado su rechazo al proyecto para construir un restaurante de tres plantas en el número 41 del Paseo del Pedregal, una iniciativa que, según denuncian, amenaza la identidad histórica y el carácter marinero del barrio. El concejal socialista responsable de Urbanismo, Mariano Ruiz, ha defendido hoy una moción en comisión municipal para reclamar la paralización del proyecto y exigir una revisión exhaustiva del expediente urbanístico.

Durante un encuentro mantenido con representantes vecinales y miembros de una plataforma creada contra el proyecto, Ruiz aseguró que el objetivo es “impedir que Paco de la Torre y Juan Manuel Moreno se carguen el carácter marinero del barrio de Pedregalejo”. Según explicó, la construcción prevista “ha generado una creciente preocupación social y vecinal” por el impacto que tendría sobre una de las zonas más emblemáticas del litoral malagueño.

El proyecto contempla el derribo completo de una vivienda tradicional para levantar un edificio destinado íntegramente a uso hostelero, con planta baja, primera planta y una cubierta transitable de uso público. La nueva construcción alcanzaría una superficie edificada de 284,67 metros cuadrados sobre una parcela de unos 150 metros cuadrados y albergaría un restaurante-bar con terrazas distribuidas en distintos niveles.

Ruiz ha señalado que la propia memoria técnica del proyecto reconoce el carácter “vernáculo” de la vivienda actual y destaca elementos tradicionales como los volúmenes de la construcción y las cubiertas inclinadas. Sin embargo, el documento justifica el derribo argumentando que la casa “no aporta ningún valor” y proyecta “una imagen perjudicial para la ciudad”, una valoración que rechazan tanto el PSOE como los vecinos de la zona.

Para los socialistas, este tipo de edificaciones forman parte de la identidad visual e histórica de Pedregalejo, un barrio ligado a los antiguos asentamientos de pescadores y a las tradicionales casas mata. Además, Ruiz ha recordado que la parcela está afectada por la servidumbre de protección del Dominio Público Marítimo-Terrestre y sometida a la Disposición Transitoria Cuarta de la Ley de Costas, lo que, según ha explicado, abre un importante debate jurídico sobre la legalidad del proyecto.

En este sentido, el PSOE pedirá informes específicos a los servicios técnicos municipales y a las administraciones competentes para aclarar la compatibilidad de la actuación con la normativa de costas, especialmente en lo relativo al incremento de volumen, altura y superficie edificada.

La documentación técnica también recoge posibles afecciones ambientales y urbanísticas derivadas de la implantación de terrazas en distintos niveles, la evacuación de humos por fachada y la elevada intensidad de uso prevista en una parcela de reducidas dimensiones situada en primera línea de playa. La moción socialista solicitará además revisar el estudio acústico presentado por la promotora e incorporar informes sobre inundabilidad y afección al Arroyo de los Pilones.

Oposición vecinal

El proyecto cuenta con el rechazo de la Asociación de Vecinos de Pedregalejo, de antiguos propietarios de la parcela y de una plataforma vecinal creada específicamente para frenar la construcción del restaurante. Los colectivos consideran que esta actuación podría sentar un precedente que altere la fisonomía tradicional del barrio.

La presidenta de la asociación vecinal de Pedregalejo, Gema Delgado, ha asegurado que el proyecto “incumple la servidumbre de protección del litoral” y ha cuestionado cómo se ha podido conceder una licencia de obra en un espacio donde, según sostiene, “no se podía edificar ni hacer ningún tipo de construcción”.

En la misma línea se ha pronunciado Marion Guaita, portavoz de la plataforma vecinal, quien ha advertido de que “el incremento de volumen, altura y superficie está explícitamente prohibido por la Disposición Transitoria Cuarta de la Ley de Costas”. Guaita ha reclamado a las administraciones que “respeten la ley, el mar y a las personas que residen en la zona”.

También ha intervenido Ana María Castro, una de las antiguas propietarias de la parcela por herencia familiar, que ha lamentado que ella y otros herederos se vieran obligados a vender el terreno “por la mitad de su valor de mercado” porque no se les permitía construir. “La vendimos porque no nos permitían edificar. ¿Y ahora sí que se permite? Nos han engañado, porque nada más firmar la venta ya se sabía que aquí se iban a levantar tres plantas”, ha afirmado.

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