El grupo municipal del PSOE en el Ayuntamiento de Málaga ha mostrado su respaldo a las protestas vecinales surgidas en torno al futuro del Parque del Oeste, tras conocerse posibles actuaciones urbanísticas que podrían afectar a este espacio. La formación denuncia falta de claridad por parte del equipo de gobierno del Partido Popular y reclama que cualquier intervención cuente con la participación directa de la ciudadanía.
Representantes socialistas acudieron a la movilización convocada por colectivos vecinales, donde insistieron en que no se puede plantear ninguna reforma que implique la pérdida de superficie pública en una de las principales zonas verdes del distrito.
Críticas a la falta de transparencia
Desde el PSOE apuntan a la existencia de un estudio técnico encargado hace años que contemplaría cambios relevantes en el parque, como la desaparición de determinados servicios públicos para dar paso a nuevos usos vinculados a personal municipal. A su juicio, este tipo de planteamientos no se han explicado con claridad a los vecinos.
La viceportavoz socialista, Begoña Medina, ha insistido en que el parque es un enclave esencial para los barrios del entorno y considera inaceptable que se tomen decisiones sin informar previamente a la ciudadanía.
Un distrito con carencias ambientales
El debate sobre el futuro del parque se produce, además, en un contexto de déficit de zonas verdes en el distrito. Según datos expuestos por los socialistas, la superficie disponible por habitante está muy por debajo de los niveles recomendados por la Organización Mundial de la Salud, al igual que ocurre con el número de árboles.
Para el grupo municipal, este escenario refuerza la necesidad de proteger los espacios existentes en lugar de reducirlos o transformarlos sin consenso.
Exigen participación real en las decisiones
El concejal Mariano Ruiz ha cuestionado que el proyecto esté completamente descartado y ha pedido que se haga pública toda la información relacionada con posibles actuaciones. Además, ha reclamado la puesta en marcha de mecanismos de participación que permitan a los vecinos influir de forma directa en las decisiones urbanísticas.
En la misma línea, Rosa del Mar Rodríguez ha defendido que las transformaciones de los barrios deben contar con el consenso de quienes los habitan, subrayando que la implicación ciudadana no puede limitarse a procesos puntuales.
El movimiento vecinal pide garantías
Por su parte, los colectivos ciudadanos aseguran que la presión social ha logrado frenar temporalmente los planes. Aun así, reclaman un compromiso firme, público y verificable por parte del Ayuntamiento que descarte cualquier actuación que suponga reducir el carácter público y verde del parque.
Las asociaciones insisten en que no se oponen a mejoras en el recinto, pero sí a proyectos que no cuenten con diálogo previo ni respondan a las necesidades reales del barrio.







