La Academia de Televisión reúne en Vitoria-Gasteiz a los tres intérpretes en un encuentro moderado por Mariola Cubells sobre vocación, técnica, exigencia profesional e incertidumbre en el sector
La Academia de Televisión y de las Ciencias y las Artes del Audiovisual, en colaboración con el Ministerio de Cultura, ha celebrado en el FesTVal de Vitoria-Gasteiz un encuentro profesional dedicado a analizar las claves del trabajo de los actores y actrices en las series de televisión.
Bajo el título “Actuar en series”, la sesión tuvo lugar el pasado 12 de septiembre dentro de las actividades de ProFesTVal y contó con la participación de Luis Merlo, Natalia Sánchez e Irene Esser, moderados por la periodista y académica Mariola Cubells.
Los tres intérpretes compartieron sus experiencias sobre la preparación de los personajes, la exigencia de los rodajes, la importancia del trabajo en equipo y la incertidumbre que caracteriza a la profesión.
El encuentro fue inaugurado por Joseba Fiestras, director del FesTVal y miembro de la Junta Directiva de la Academia de Televisión, quien destacó la colaboración que mantienen ambas entidades para impulsar espacios de reflexión profesional vinculados al sector audiovisual.
Mariola Cubells reivindica la función social de la ficción
Durante la sesión, Mariola Cubells defendió el papel de la ficción televisiva como elemento cultural y social.
«La ficción nos convierte en personas mejores, más sabias y más felices», afirmó la periodista, quien subrayó también el valor de iniciativas que permiten acercar al público y a los profesionales a quienes trabajan detrás de las historias que llegan a la pantalla.
Luis Merlo: «Lo primero que valoro siempre es el guion»
Luis Merlo centró buena parte de su intervención en la importancia del trabajo colectivo y, especialmente, en el papel de los guionistas.
«Si no hay buen guionista o buenos guionistas, es imposible hacer nada; lo primero que valoro siempre es el guion. Vivan los guionistas, que no siempre están lo suficientemente valorados», señaló.
El actor también reflexionó sobre la inestabilidad laboral inherente a la interpretación y consideró los periodos sin trabajo como parte del propio aprendizaje profesional.
«El que no haya atravesado un desierto en nuestro trabajo es que no se ha dedicado a esto, porque los desiertos son fundamentales», sostuvo.
Merlo recordó además el impacto que tuvo su personaje de Mauri en Aquí no hay quien viva, destacando la capacidad de determinadas ficciones y personajes para trascender el mero entretenimiento y generar una huella social.
«Haber tenido la oportunidad de que cale socialmente un proyecto que hacemos con el mero deseo de entretener es un regalo todavía mayor que lo que el propio personaje te pueda dar», explicó.
Natalia Sánchez reivindica la vocación y el esfuerzo de las series diarias
La actriz Natalia Sánchez, protagonista de la serie diaria Sueños de Libertad, abordó la interpretación desde una perspectiva marcadamente vocacional.
Sánchez aseguró que continúa viviendo la profesión con la misma ilusión con la que comenzó durante su infancia y explicó que, a la hora de aceptar nuevos proyectos, concede cada vez más importancia al ambiente laboral.
«A día de hoy prima pasármelo bien, disfrutarlo y que haya un buen equipo», afirmó.
La intérprete también dejó clara su intención de continuar vinculada a la actuación: «Yo no quiero hacer otra cosa. Quiero dedicarme a esto toda la vida».
Durante el coloquio defendió además el componente transformador de la interpretación y la posibilidad de explorar emociones y realidades distintas a través de los personajes.
«Cada personaje que te llega es un regalo», señaló Sánchez, quien definió el ejercicio de ponerse en la piel de otras personas como «una terapia personal continuamente».
La actriz puso igualmente el foco en la elevada exigencia de las series diarias, donde el ritmo de producción obliga a memorizar grandes cantidades de texto.
«Son 25 hojas de texto todos los días para estudiar», explicó.
También se refirió al impacto emocional de determinados personajes y a las dificultades para separar completamente las emociones interpretadas durante una jornada de rodaje de la vida personal.
«Es imposible no llevárselo a casa porque el cuerpo no entiende de si es mentira o si no», afirmó.
Irene Esser y la búsqueda de la verdad ante la cámara
Por su parte, Irene Esser, protagonista de El Inmortal, centró sus reflexiones en el proceso de construcción de los personajes y en la necesidad de transmitir credibilidad ante la cámara.
La actriz venezolana recordó uno de los momentos que resultaron decisivos para confirmar su vocación, después de rodar una escena especialmente intensa en televisión.
Esser explicó que, al terminar la secuencia, observó a uno de los cámaras emocionado por lo que acababa de presenciar, una reacción que le hizo comprender la capacidad de la interpretación para conectar con el espectador.
«Ahí dije: “yo quiero estar aquí siempre”», recordó.
La actriz defendió también la necesidad de implicarse de manera profunda con las emociones del personaje.
«La técnica actoral es simple: si tú te lo crees, la gente se lo va a creer», afirmó Esser, quien incidió en que el intérprete termina conectando emocionalmente con aquello que está contando.
Técnica, disciplina y resistencia ante la incertidumbre
El encuentro permitió abordar también aspectos menos visibles de la interpretación televisiva, desde las largas jornadas de estudio y rodaje hasta la gestión emocional y la inseguridad laboral.
Los participantes coincidieron en la importancia de la disciplina, el respeto por los equipos profesionales y el equilibrio entre técnica y entrega emocional para desarrollar el trabajo ante las cámaras.
La jornada formó parte de Los Desayunos de la Academia, una iniciativa de la Academia de Televisión desarrollada en colaboración con el Ministerio de Cultura que continuará celebrando encuentros en distintas ciudades para analizar cuestiones relacionadas con la industria audiovisual.







