Rocío Vidal, ‘La Gata de Schrödinger’, y Mariano Collantes protagonizan un experimento que trata de demostrar hasta dónde puede llegar una terapia completamente inventada si se reviste de apariencia científica
El largometraje documental Otra terapia de mierda ha finalizado su rodaje después de varios meses siguiendo a los divulgadores Mariano Collantes y Rocío Vidal, conocida en redes sociales como La Gata de Schrödinger, en un peculiar experimento: introducir una pseudoterapia completamente inventada dentro del circuito de las terapias alternativas.
La película, escrita y producida por Juanjo Moscardó Rius y dirigida por Ana Ramón Rubio, documenta la creación y difusión de la denominada exoforaminomancia, una falsa terapia diseñada desde cero con la intención de comprobar hasta qué punto una propuesta carente de fundamento científico puede adquirir legitimidad si utiliza los códigos habituales de las pseudociencias.
El proyecto recupera el universo de Una terapia de mierda, cortometraje documental nominado a los Premios Goya y ganador, entre otros reconocimientos, del premio Berlanga al mejor cortometraje documental y del premio Feroz en Cinemajove.
Una pseudoterapia creada desde cero
Más de quince años después de participar en un primer experimento de este tipo, Mariano Collantes vuelve a adentrarse en el mundo de las terapias alternativas, esta vez junto a Rocío Vidal, divulgadora científica, youtuber y podcaster especializada en analizar y desmontar bulos, pseudociencias y desinformación.
Ambos han ocultado su identidad y construido desde cero una propuesta con todos los elementos necesarios para aparentar legitimidad: un nombre propio, identidad visual, página web, perfiles en redes sociales y unos supuestos fundamentos científicos.
El resultado es la exoforaminomancia, una pseudoterapia ficticia cuyo método asegura poder diagnosticar enfermedades mediante la observación del ano, presentado por sus impulsores como una zona del cuerpo capaz de revelar lo que sucede en su interior y de establecer conexiones con determinadas energías.
El planteamiento deliberadamente absurdo constituye precisamente el centro del experimento. La película intenta comprobar si los canales de difusión de las terapias alternativas son capaces de distinguir entre una propuesta basada en evidencias científicas y otra construida mediante argumentos sin fundamento, pero revestidos de terminología aparentemente científica.
Humor frente a las pseudociencias
Otra terapia de mierda parte de una pregunta que lleva años interesando a su guionista y productor, Juanjo Moscardó Rius: por qué una parte de la población confía en determinadas pseudoterapias en lugar de recurrir a tratamientos respaldados por la evidencia científica.
La película utiliza el humor como vehículo para acercarse al fenómeno, aunque sus responsables insisten en que el objetivo no es ridiculizar a las personas que recurren a estas prácticas.
El foco se sitúa, por el contrario, en los mecanismos utilizados para crear, promocionar y convertir en negocio terapias sin base científica, especialmente cuando se aprovechan de situaciones relacionadas con la enfermedad, el miedo o la desesperación.
El experimento protagonizado por Collantes y Vidal se complementará con intervenciones de divulgadores y especialistas como Javier Santaolalla, Jose A. Pérez, Carmen Agustín, Fernando Frías, Carolina Moreno, Vicente Rubio y Edzard Ernst, investigador conocido internacionalmente por su trabajo sobre las denominadas medicinas alternativas.
El precedente de la fecomagnetoterapia
La nueva película nace de la experiencia de Una terapia de mierda, cortometraje producido por Moscardó Rius y coescrito junto a Ana Ramón Rubio.
Aquella producción recuperaba un experimento iniciado en 2008 por Mariano Collantes y Fernando Cervera, quienes inventaron la fecomagnetoterapia como una broma destinada a demostrar la facilidad con la que podía difundirse una falsa terapia.
Contra lo esperado inicialmente por sus propios creadores, la propuesta terminó abriéndose camino dentro de determinados ámbitos relacionados con las terapias alternativas.
El recorrido de aquella historia llevó ahora a sus responsables a plantear un experimento de mayor escala. En Otra terapia de mierda, la creación y expansión de la falsa terapia sirve como hilo conductor para analizar los factores psicológicos, sociales y comunicativos que permiten la supervivencia y difusión de las pseudociencias.
Ana Ramón Rubio vuelve al documental
La dirección corre a cargo de Ana Ramón Rubio, que vuelve así al documental de temática contemporánea después de Bull Run, película dedicada al fenómeno de las criptomonedas.
Ese largometraje obtuvo el premio Berlanga al mejor documental, fue seleccionado en el festival DOC NYC y entró en la shortlist de los Premios Feroz.
Anteriormente, Ramón Rubio había dirigido Almost Ghosts, estrenada en la Seminci de Valladolid y reconocida como mejor documental en el Arizona International Film Festival.
Una producción de Cosabona Films
Otra terapia de mierda es una producción de la compañía valenciana Cosabona Films, fundada en 2017 por Juanjo Moscardó Rius.
Entre sus producciones recientes figura A veces me entra tristeza, otras veces rebelión, dirigida por Maria Aparicio y seleccionada para competir en las Giornate degli Autori del Festival de Venecia.
La productora también está detrás del documental de investigación ¿Dónde estaba Mazón?, centrado en distintos aspectos relacionados con la gestión de la DANA que afectó a la provincia de Valencia en octubre de 2024.
Moscardó Rius compagina su actividad cinematográfica con proyectos para televisión. Es creador y guionista de Custodia repartida, primera serie de Javier Fesser para Disney+, y ha participado en películas como Juegos de familia y Amor en polvo.
También trabaja en próximos proyectos como Buitres, producción de Telecinco Cinema dirigida por Claudia Pinto y protagonizada por Clara Lago y Quim Gutiérrez, y la miniserie de Disney+ Operación Baby, dirigida por Javier Ruiz Caldera y protagonizada por Vincent Pérez.
Otra terapia de mierda cuenta con el apoyo del Institut Valencià de Cultura, la Generalitat Valenciana, el Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA) y el Ministerio de Cultura. El proyecto ha participado además en los laboratorios de desarrollo de DocsValencia, Atlántida Mallorca Film Fest y Platino Next Gen de EGEDA.







