El PSOE en el Ayuntamiento de Málaga ha criticado al equipo de gobierno del PP por lo que considera una política urbanística que pone en riesgo la identidad tradicional del litoral de Pedregalejo, tras el rechazo en comisión de Urbanismo y Movilidad a una moción socialista relacionada con la parcela de Pedregal 41, donde está prevista la construcción de un restaurante de tres plantas.
Los socialistas, junto a vecinos del distrito Este y una plataforma ciudadana, han expresado su oposición al proyecto al entender que supone la demolición de una vivienda tradicional marinera y un cambio sustancial en la configuración del entorno, además de advertir de posibles incumplimientos de la Ley de Costas.
El responsable de Urbanismo del grupo socialista, Mariano Ruiz, defendió la iniciativa en la comisión y denunció la falta de voluntad del equipo de gobierno para abrir un proceso de diálogo y revisión del expediente. “Es mucho mejor seguir fomentando esa imagen de Magaluf que ustedes están aplicando en nuestra ciudad”, afirmó durante su intervención.
Ruiz alertó además de que la actuación podría sentar un precedente en primera línea de playa, al permitir la construcción de un edificio hostelero de varias plantas en un entorno consolidado de viviendas tradicionales. En este sentido, señaló la existencia de posibles irregularidades administrativas al indicar que la autorización autonómica “está caducada” y cuestionar que no se haya solicitado informe a la Demarcación de Costas.
Durante la comisión, la portavoz de la plataforma vecinal, Marión Guaita, aseguró que el colectivo agrupa a “más de 2000 vecinos” y denunció lo que considera un incumplimiento normativo del proyecto. Según explicó, la actuación plantea un incremento significativo de edificabilidad, pasando de 117 a 469 metros cuadrados, lo que, a su juicio, vulneraría las condiciones establecidas por la Disposición Transitoria Cuarta de la Ley de Costas.
Guaita añadió además que el expediente no tendría en cuenta determinadas afecciones hidráulicas vinculadas al Arroyo de los Pilones, un aspecto que, según expuso, sí se ha contemplado en otros proyectos similares del entorno.
Pese al rechazo de la moción, el grupo socialista ha anunciado que continuará fiscalizando el proyecto y advirtiendo de sus posibles consecuencias urbanísticas y ambientales. Mariano Ruiz insistió en que “no se puede seguir gobernando Málaga como si todos y cada uno de sus rincones tradicionales fuesen oportunidades de negocios para ser explotadas”, y defendió la necesidad de preservar el carácter del litoral frente a lo que considera un modelo de transformación excesiva del frente marítimo.







