Jorge Fernández, Luján Argüelles, Aitor Albizua y Dani Calero participaron en una nueva edición de Los Desayunos de la Academia, celebrada en el marco del Meeting FesTVal Lanzarote
La Academia de Televisión y de las Ciencias y las Artes del Audiovisual celebró el pasado sábado en el Real Club Náutico de Arrecife, en el marco del Meeting FesTVal Lanzarote, una nueva edición de Los Desayunos de la Academia, un encuentro profesional organizado en colaboración con el Ministerio de Cultura.
Bajo el título “Concursos: el juego eterno de la televisión”, la jornada reunió a destacados profesionales del sector para analizar la evolución, la vigencia y el futuro de uno de los géneros más emblemáticos y longevos de la televisión.
El encuentro, moderado por Jota Abril, vicepresidente de la Academia de Televisión, contó con la participación de Jorge Fernández, de Atresmedia; Luján Argüelles, de Mediaset; Aitor Albizua, de RTVE; y Dani Calero, de TV Canaria. Al término del coloquio, María Lamela, de Mediaset, se sumó a la conversación para compartir su experiencia en el ámbito del entretenimiento televisivo.
Los participantes coincidieron en reivindicar el concurso como uno de los formatos más resistentes de la televisión, capaz de adaptarse al paso del tiempo y de seguir reuniendo cada día a millones de espectadores frente a la pantalla.
Jorge Fernández abrió el debate destacando la fortaleza de los concursos como uno de los géneros más consolidados del medio. El presentador de ‘La ruleta de la suerte’, que cumple dos décadas al frente del formato, defendió que el éxito de estos programas reside en la autenticidad de quien los conduce y en el trabajo de un equipo perfectamente coordinado.
“Presentar un concurso es el único formato de televisión donde no tienes que actuar absolutamente nada. Tienes que ser tú”, afirmó Fernández.
El comunicador subrayó que detrás de cada emisión existe una compleja labor de producción, en la que el casting, el ritmo del programa y la coordinación del equipo resultan determinantes para convertir el concurso en una cita diaria para millones de espectadores.
Además, se mostró convencido de que el futuro del género está garantizado. “Lo último que se va a perder en televisión van a ser los concursos y los informativos”, aseguró, al considerar que se trata de formatos que mantienen el consumo en directo y continúan reuniendo a las familias con un entretenimiento “amable, sano y familiar”.
Luján Argüelles, que próximamente estrenará ‘El camino de la verdad’, un nuevo docu-reality centrado en las relaciones entre padres e hijos, protagonizó uno de los momentos más destacados del encuentro al abrir un doble debate sobre la igualdad en televisión y el impacto del entorno digital.
La presentadora denunció la escasa presencia femenina al frente de los concursos al afirmar que “la mujer en el género concursos no existe”. Esta reflexión dio pie a un intercambio de opiniones sobre los estereotipos que todavía condicionan la elección de quienes presentan este tipo de formatos y sobre la necesidad de avanzar hacia una mayor igualdad de oportunidades.
Argüelles también puso el foco en la responsabilidad que debe acompañar al uso de las redes sociales y la inteligencia artificial, defendiendo la necesidad de establecer marcos regulatorios que garanticen un desarrollo seguro y responsable de estas herramientas. Asimismo, subrayó la importancia de que la televisión siga evolucionando para conectar con las nuevas generaciones sin perder los valores que la han convertido en un medio de referencia.
Por su parte, Aitor Albizua reivindicó el papel de los concursos como uno de los formatos con mayor capacidad para unir a la sociedad y despertar el interés por el conocimiento. El presentador de ‘Cifras y Letras’ aseguró que “los concursos son el pegamento de España”, al reunir cada día frente al televisor a espectadores de distintas generaciones.
Albizua definió estos programas como “un oasis en medio de tanto ruido” y defendió que han sabido evolucionar sin perder su esencia. También puso en valor su dimensión divulgativa, demostrando que “se puede hacer un concurso cultural que sea divertido y entretenido”.
Desde la experiencia de ‘Cógeme si puedes’, Dani Calero defendió la importancia de adaptar los formatos a la personalidad de cada territorio sin renunciar a su esencia. Para el presentador canario, el conductor de un concurso debe acompañar tanto al espectador como al concursante sin convertirse en el protagonista.
“El secreto reside en poder pasar desapercibido la mayor parte del tiempo”, explicó Calero, que también reflexionó sobre la convivencia entre la televisión lineal y las redes sociales. En este sentido, señaló que los concursos continúan siendo uno de los pocos espacios capaces de generar un consumo familiar y en directo, mientras sus mejores momentos encuentran una segunda vida en las plataformas digitales.
En la recta final del encuentro, María Lamela compartió cómo ha vivido el salto desde la información al entretenimiento y reivindicó el valor del periodismo como escuela para afrontar cualquier formato televisivo.
“La calle me ha dado todas las tablas del mundo para lidiar con esto”, explicó Lamela, que destacó que la experiencia acumulada durante años cubriendo la actualidad le ha permitido desenvolverse en uno de los formatos de mayor complejidad de la televisión.
La comunicadora cerró su intervención reivindicando el poder del entretenimiento como espacio de unión. “El pegamento que nos va a seguir manteniendo unidos como sociedad serán esos momentos con toda la familia alrededor de la televisión”, afirmó.
El encuentro puso de manifiesto que los concursos continúan siendo mucho más que un formato de entretenimiento. Su capacidad para reunir a espectadores de distintas generaciones, fomentar el conocimiento, crear hábitos de consumo compartido y generar conversación dentro y fuera de la pantalla los convierte en uno de los grandes pilares de la televisión.
En un contexto marcado por la fragmentación de las audiencias, la irrupción de las plataformas y la transformación del ecosistema digital, los participantes coincidieron en que el futuro del género pasa por seguir evolucionando sin perder aquello que lo hace único: la cercanía, la emoción, la autenticidad y la capacidad de reunir a las personas en torno a una misma pantalla.
Los Desayunos de la Academia forman parte de una iniciativa de diálogo y reflexión impulsada por la Academia de Televisión en colaboración con el Ministerio de Cultura, que continuará recorriendo diferentes ciudades con nuevas sesiones temáticas sobre los grandes desafíos del sector audiovisual.







