El PSOE alerta de que el alquiler absorbe hasta el 68% del salario medio en Málaga y denuncia una creciente desigualdad entre barrios

Mariano Ruiz Araujo advierte de la dificultad de las familias para acceder a una vivienda y señala las diferencias de ingresos entre los distritos de la capital. Según los datos expuestos por el portavoz socialista, las rentas más altas de La Malagueta han crecido más de 16.000 euros anuales desde 2013, frente a incrementos de apenas 800 euros en los tramos más bajos de Palma-Palmilla

El portavoz del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Málaga, Mariano Ruiz Araujo, ha denunciado el elevado esfuerzo económico que deben realizar las familias malagueñas para acceder a una vivienda y ha alertado del incremento de las desigualdades entre los distintos barrios de la capital.

El dirigente socialista sostiene que Málaga se encuentra entre las ciudades españolas donde resulta más difícil afrontar los gastos de vivienda en relación con los ingresos de sus habitantes. Según los cálculos presentados por el PSOE, una persona con el salario medio tomado como referencia para la ciudad tendría que destinar alrededor del 68% de sus ingresos al pago del alquiler en el mercado libre.

Ruiz Araujo ha calificado esta situación de asfixia económica para numerosos hogares y ha advertido de que el crecimiento inmobiliario de Málaga no se está traduciendo en una mejora equivalente del bienestar de todos sus vecinos.

El portavoz municipal considera que el encarecimiento de la vivienda está ampliando la distancia entre quienes disponen de propiedades inmobiliarias e ingresos elevados y quienes dependen exclusivamente de sus salarios para afrontar los gastos cotidianos.

Comprar una vivienda tampoco resulta accesible para muchas familias

Según los datos manejados por el PSOE, el salario medio anual utilizado como referencia para Málaga se sitúa en torno a los 25.000 euros, una cantidad que, a juicio de Ruiz Araujo, resulta insuficiente para afrontar los precios actuales del mercado inmobiliario sin realizar un elevado esfuerzo económico.

La compra tampoco representa una alternativa sencilla para numerosos hogares.

Los últimos datos de Tinsa correspondientes al tercer trimestre de 2026 sitúan el precio medio de la vivienda terminada, nueva y usada, en Málaga capital en 3.004 euros por metro cuadrado, lo que supone aproximadamente 270.354 euros para un inmueble de 90 metros cuadrados.

La tasadora señala además que los precios han aumentado un 13,8% interanual y que el esfuerzo teórico necesario para afrontar la compra de una vivienda alcanza el 54,5% de la renta disponible del hogar medio.

Estas cifras reflejan las dificultades de acceso a la propiedad en una ciudad donde el aumento de los precios inmobiliarios continúa presionando la economía familiar.

Ruiz Araujo también ha advertido de la necesidad de disponer de importantes ahorros previos para afrontar la entrada, los impuestos y otros gastos asociados a una operación de compraventa.

Para el portavoz socialista, esta situación limita especialmente las posibilidades de emancipación de los jóvenes y dificulta que familias con ingresos medios puedan adquirir su primera residencia.

La brecha económica aumenta entre los barrios de Málaga

Más allá del precio de la vivienda, el PSOE ha puesto el foco en la desigual evolución de los ingresos entre los distintos distritos de la ciudad.

Ruiz Araujo ha presentado un análisis basado, según explica, en datos de la Agencia Tributaria y del Instituto Nacional de Estadística (INE), con el que pretende mostrar cómo el crecimiento económico de Málaga ha beneficiado de manera desigual a los distintos sectores de población.

Según los cálculos expuestos por el portavoz socialista, Málaga se situaría entre el 10% de las ciudades españolas con mayores niveles de desigualdad económica.

Uno de los ejemplos utilizados es el área de La Malagueta-Monte Sancha, donde las rentas correspondientes a los tramos de ingresos más elevados habrían crecido un 32,1% entre 2013 y 2024.

En términos absolutos, este incremento supondría alrededor de 16.177 euros más al año para los contribuyentes de mayor renta.

Una evolución similar se observa, según el análisis socialista, en Cerrado de Calderón-Hacienda Paredes, donde los ingresos de los tramos superiores habrían aumentado 13.488 euros anuales durante el mismo periodo.

Por el contrario, los contribuyentes situados en los niveles de renta más bajos de esa zona habrían registrado un incremento de apenas 1.677 euros.

Las diferencias resultan especialmente significativas cuando se comparan estos barrios con otros de menor capacidad económica.

En Palma-Palmilla, según los datos difundidos por el PSOE, el incremento de los ingresos anuales de los tramos más humildes apenas habría superado los 800 euros desde 2013.

Estas cifras corresponden a grupos de renta concretos dentro de cada zona, no a la evolución de los ingresos de todos sus residentes.

Los ingresos procedentes del alquiler, cada vez más concentrados

Otra de las cuestiones planteadas por Mariano Ruiz Araujo es la distribución de los ingresos que genera el mercado del alquiler residencial.

El portavoz socialista sostiene que, mientras una parte importante de la población tiene dificultades para pagar su vivienda, los beneficios derivados del arrendamiento inmobiliario se concentran progresivamente entre las personas con mayor capacidad económica.

Según el análisis presentado por el PSOE, en 2013 el 55% de las rentas del alquiler correspondía a contribuyentes de ingresos bajos y medios, mientras que en 2024 los tramos de mayor renta concentrarían aproximadamente el 65% de estos ingresos.

Ruiz Araujo ha situado en torno a los 3.600 euros brutos mensuales el umbral salarial utilizado para identificar a los contribuyentes de mayor capacidad económica en su análisis.

Asimismo, ha señalado diferencias en los rendimientos obtenidos por los propietarios en función de su nivel de renta y de las zonas donde se localizan sus propiedades.

El edil ha citado como ejemplos los contrastes entre áreas como El Palo y El Limonar y otros barrios de menor renta, como Palma-Palmilla.

Para el PSOE, estos datos reflejan un modelo de crecimiento urbano en el que la propiedad inmobiliaria adquiere un peso creciente como fuente de ingresos y amplía las diferencias económicas entre la población.

El PSOE reclama que el crecimiento de Málaga beneficie a todos los barrios

Mariano Ruiz Araujo considera que la evolución de los precios inmobiliarios y la concentración de los ingresos procedentes del alquiler obligan a replantear las prioridades de la política municipal de vivienda.

El portavoz socialista ha criticado que el dinamismo económico de la capital no se refleje de manera equilibrada en las condiciones de vida de todos sus habitantes.

Según su análisis, mientras los sectores con mayores ingresos disponen de más oportunidades para obtener rentabilidad de sus propiedades, las familias con salarios modestos afrontan crecientes dificultades para mantenerse en el mercado residencial.

Ruiz Araujo ha insistido en que el Ayuntamiento debe situar el acceso a una vivienda asequible y la reducción de las desigualdades territoriales entre sus principales prioridades.

El PSOE sostiene que Málaga necesita un modelo de desarrollo que permita compatibilizar el crecimiento económico con la permanencia de sus vecinos, especialmente de los jóvenes y de los hogares con menores ingresos.

La formación socialista concluye que el encarecimiento de la vivienda no constituye únicamente un problema inmobiliario, sino también un factor que puede profundizar las diferencias económicas y sociales entre los barrios de Málaga.

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