Ruiz Araujo reclama al Ayuntamiento mayor vigilancia sobre las casetas del Real para frenar su mercantilización y preservar el carácter familiar, popular y tradicional de la Feria
El PSOE de Málaga ha mostrado su preocupación por la evolución del modelo de la Feria de Agosto y ha advertido del riesgo de que el Real Cortijo de Torres termine perdiendo progresivamente su carácter tradicional y familiar en favor de una oferta cada vez más vinculada a restaurantes, bares y discotecas.
El portavoz socialista en el Ayuntamiento de Málaga, Mariano Ruiz Araujo, ha reclamado al equipo de gobierno municipal que atienda las advertencias realizadas por colectivos que llevan décadas participando en la Feria y que adopte medidas para preservar la identidad del recinto ferial.
Según Ruiz Araujo, se está produciendo “una evolución del modelo que está desplazando poco a poco a las casetas de toda la vida para dar cada vez más espacio a establecimientos que funcionan prácticamente como restaurantes o discotecas”.
El dirigente socialista ha señalado que esta preocupación no procede únicamente de su formación política, sino que también ha sido expresada públicamente por la Federación Malagueña de Peñas, que ha alertado de la creciente mercantilización de las casetas y ha pedido que se proteja el modelo tradicional del Real.
“No podemos permitir que la Feria de Málaga termine convertida en un parque temático de restaurantes y discotecas”, ha afirmado Ruiz Araujo.
Preservar las peñas y las casetas familiares
El portavoz socialista ha defendido que la Feria debe continuar evolucionando y adaptándose a los cambios sociales, pero sin renunciar a los elementos que históricamente han definido la celebración malagueña.
“La Feria tiene que evolucionar y adaptarse a los tiempos, pero sin perder aquello que la hace diferente: nuestras tradiciones, nuestras peñas, las casetas familiares y un espacio en el que puedan disfrutar desde los más pequeños hasta nuestros mayores”, ha señalado.
En este sentido, Ruiz Araujo ha considerado especialmente relevante la posición expresada por el presidente de la Federación Malagueña de Peñas, Manolo Curtido, quien también ha advertido sobre el avance del “mercantilismo” en el recinto y sobre el riesgo de que la Feria termine configurándose como un espacio dominado fundamentalmente por restaurantes y locales de ocio nocturno.
Para el PSOE, la presencia de establecimientos destinados al ocio juvenil o de iniciativas de carácter comercial no supone por sí misma un problema, pero considera necesario encontrar un equilibrio que permita mantener la esencia tradicional del Real.
“Defender el modelo familiar no significa estar en contra del ocio ni de que existan espacios destinados a los jóvenes, sino garantizar un equilibrio y evitar que el negocio termine imponiéndose sobre la esencia de nuestra Feria”, ha explicado Ruiz Araujo.
Más inspecciones y cumplimiento de las ordenanzas
Los socialistas han pedido al Ayuntamiento que refuerce durante la Feria de 2026 las labores de inspección y vigilancia para comprobar el cumplimiento de las ordenanzas municipales por parte de las casetas.
La petición se dirige especialmente a aquellas instaladas dentro de la denominada pastilla familiar del Real Cortijo de Torres, donde el PSOE considera que debe garantizarse que las actividades desarrolladas sean compatibles con la finalidad y características de esa zona.
Ruiz Araujo ha pedido al alcalde de Málaga que actúe antes de que, en opinión de los socialistas, pueda consolidarse un cambio irreversible en el modelo.
“Si quienes representan al movimiento peñista están diciendo públicamente que hay incumplimientos y pidiendo al Ayuntamiento mayor contundencia, el equipo de gobierno tiene la obligación de escuchar y actuar”, ha señalado.
El PSOE sostiene que una mayor vigilancia permitiría evitar que casetas concebidas con una determinada finalidad terminen funcionando en la práctica como negocios de hostelería o establecimientos de ocio, desplazando progresivamente a las asociaciones y colectivos que tradicionalmente han participado en la Feria.
El PSOE pide revisar el modelo tras la Feria de 2026
Por su parte, el concejal socialista Pablo Orellana ha reclamado que, una vez finalice la Feria de Málaga de 2026, el Ayuntamiento abra un proceso de análisis sobre el futuro del Real Cortijo de Torres.
Orellana considera necesario iniciar “una reflexión seria y compartida sobre hacia dónde queremos llevar nuestra Feria durante los próximos años”, contando especialmente con las entidades que históricamente han participado en su organización y desarrollo.
“No podemos permitir que las entidades y asociaciones que históricamente han dado vida al Real vayan perdiendo terreno frente a un modelo exclusivamente comercial”, ha defendido el edil.
Los socialistas reclaman que cualquier modificación futura del funcionamiento de la Feria conceda un papel protagonista a las peñas, asociaciones y colectivos tradicionales.
El objetivo, según explican, sería compatibilizar las nuevas formas de ocio con la conservación de una identidad propia que diferencie la Feria de Málaga de otros espacios de entretenimiento.
“La Feria pertenece a Málaga y a los malagueños”
Orellana ha recordado igualmente la posición defendida por la Federación Malagueña de Peñas, que considera que la Feria debe continuar siendo un lugar vinculado a la convivencia, la cultura popular y el encuentro entre los malagueños.
Para el concejal socialista, las casetas tradicionales y familiares deben continuar formando parte fundamental del modelo del Real.
“La Feria no pertenece a los negocios que durante una semana instalan allí su actividad; pertenece a Málaga y a los malagueños”, ha afirmado.
Orellana ha defendido la necesidad de conservar espacios en los que las familias puedan acceder libremente, encontrarse con elementos propios de las tradiciones malagueñas y disfrutar de un ambiente reconocible y diferenciado.
“Tenemos que preservar una Feria donde una familia pueda entrar en una caseta, encontrarse con nuestras tradiciones y disfrutar de un ambiente genuinamente malagueño”, ha añadido.
El PSOE plantea así un debate sobre el equilibrio entre la modernización de una de las principales celebraciones de la ciudad y la conservación del modelo tradicional que durante décadas ha estado vinculado a las peñas y asociaciones.
“Modernizar la Feria sí; convertirla en una sucesión de bares, restaurantes y discotecas, no”, ha concluido Orellana.







